“Cosechando Sueños”, iniciativa del semillero Comfaviva, obtuvo el segundo lugar en la categoría Ciencias del Medio Ambiente y Hábitat durante el Encuentro Internacional de Semilleros de Investigación Huatulco, México.
Una idea nacida en las aulas del Colegio ComfaTolima Ana Julia Suárez de Zorroza llegó hasta Huatulco, Oaxaca, México, donde fue reconocida entre proyectos de investigación de Colombia, México, Brasil y Chile.
Se trata de “Cosechando Sueños: diseño e implementación de una huerta vertical como herramienta para la educación ambiental”, un proyecto que busca enseñar a los estudiantes a producir alimentos en pequeños espacios mediante sistemas de huerta vertical e hidropónica, aprovechando además materiales que pueden ser reutilizados.
La iniciativa, desarrollada por el semillero de investigación Comfaviva, obtuvo el segundo lugar en la categoría Ciencias del Medio Ambiente y Hábitat durante el Encuentro Internacional de Semilleros de Investigación Huatulco – México, realizado del 1 al 5 de julio. En esta categoría participaron 15 proyectos, mientras que en el encuentro internacional fueron presentadas 46 investigaciones, que previamente superaron filtros departamentales y nacionales.
Una investigación que todavía está en construcción
“Cosechando Sueños” fue diseñado en 2025 y comenzó su implementación en 2026. Actualmente, más de 30 estudiantes participan en el desarrollo de esta investigación, acompañados por el docente investigador Jeferson Steve Aponte Giraldo.
El proyecto surgió a partir de las ideas de los estudiantes y de la identificación de dos necesidades: aprovechar los residuos sólidos y plásticos generados en el entorno escolar y encontrar alternativas para producir alimentos en espacios reducidos.
La propuesta combina en partes iguales sistemas de cultivo vertical e hidropónico y contempla la producción de hortalizas, cilantro y otros alimentos de ciclo corto.
Sin embargo, la huerta es solo el punto de partida. El objetivo principal es que los estudiantes puedan llevar los conocimientos adquiridos a sus hogares y evaluar cómo estas alternativas pueden contribuir a la producción de alimentos y al aprovechamiento eficiente de espacios.
Una huerta que se convierte en aula
El proyecto integra la investigación y la educación ambiental al proceso formativo de los estudiantes, convirtiendo la huerta en un espacio práctico para aprender sobre producción de alimentos, sostenibilidad y aprovechamiento de recursos.
“Como rector del colegio me complace abrir estos espacios que permiten el desarrollo del pensamiento crítico e investigativo en los estudiantes”, destacó el rector del Colegio ComfaTolima.
Por su parte, el docente investigador Jeferson Steve Aponte Giraldo señaló que este tipo de procesos permiten que los estudiantes comprendan la relación entre producción y conservación: “El proceso de investigación y enseñanza de las ciencias ambientales permite que los profesionales del mañana sepan cómo deben producir y conservar al tiempo”.
Para Samuel Prieto Valencia, estudiante que representó al colegio en México, participar en el encuentro fue también una oportunidad de aprendizaje: “Para mí como estudiante es muy importante porque me permitió adquirir experiencia y medirme ante grandes investigadores de talla internacional y estudiantes de universidad”.
El siguiente paso: llevar la investigación a otros colegios
El proyecto continúa en construcción y uno de sus principales objetivos es desarrollar, al finalizar la investigación, una guía de implementación que permita replicar el modelo en otras instituciones educativas del Tolima y del país.
La iniciativa también aporta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en educación de calidad, seguridad alimentaria, producción y consumo responsables y acción por el clima.
Este reconocimiento internacional hace parte del proceso de fortalecimiento de la investigación escolar en el Colegio ComfaTolima, que actualmente cuenta con dos semilleros: Comfaviva y Robótica.
En 2026, la institución registra tres reconocimientos departamentales, tres nacionales y uno internacional, además de contar con proyectos clasificados para próximos encuentros de investigación en Panamá y Montería.
“Cosechando Sueños” continuará su proceso de investigación durante 2026, con la meta de consolidar una propuesta que pueda trascender las aulas y convertirse en una herramienta práctica para que más estudiantes y familias aprendan a producir alimentos de manera sostenible, incluso cuando el espacio disponible es limitado.


