Modernidad para un clásico de nuestra infancia

Un rincón que marcó la niñez de los ibaguereños en Lagos Club renació. La piscina que por años fue refugio de juegos y risas vuelve a abrir sus brazos, ahora modernizada, sin perder la memoria que la hizo inolvidable.

Para muchos ibaguereños, el eco de la infancia tiene forma de chapuzón. Durante décadas, una de las piscinas infantiles de Lagos Club fue ese lugar donde una incalculable cantidad de niños descubrieron la aventura, la risa fácil y la emoción de lanzarse una y otra vez por aquellos tres pequeños toboganes que parecían enormes para ojos pequeños.

Ese espacio, cargado de memoria colectiva, acaba de transformarse. No para borrar su historia, sino para honrarla desde la modernización y el cuidado.

La arquitecta Daniela López Reynoso, del Área Técnica de Vivienda de ComfaTolima, explica que el cambio se dio por dos razones principales: La necesidad de cumplir la normativa vigente especialmente la ley de piscinas y el propósito de actualizar el centro recreacional con espacios seguros, modernos y eficientes.

“Quisimos darle un nuevo aire porque era un escenario supremamente antiguo. La idea fue modernizarlo y brindar nuevas atracciones acuáticas más interactivas para niños entre los 5 y 12 años”, señala.

La renovación no fue menor. El espacio se amplió hasta alcanzar aproximadamente 600 metros cuadrados, aumentando la cobertura y la comodidad para las familias. La nueva zona acuática abrió recientemente, y desde entonces la reacción ha sido una mezcla hermosa entre nostalgia y sorpresa.

He escuchado comentarios muy positivos. Dicen que cuando eran pequeños jugaban en esa piscina y que ahora quedó muy bonita, mucho más moderna y viva”, cuenta Daniela, destacando que los colores vibrantes y el diseño actual han fortalecido la energía del lugar.

El proceso forma parte de una estrategia integral para unificar la estética y el lenguaje arquitectónico de todas las piscinas del centro recreacional. El emblemático complejo de la piscina ‘Tana’, por ejemplo, también recibió mejoras en acabados, como nuevos enchapes en pisos, e incorporó juegos acuáticos para niños, manteniendo coherencia con la imagen renovada del club.

Aunque la despedida de un espacio tan simbólico puede despertar emociones, la transformación no borra el pasado, lo proyecta hacia adelante.

Cada generación construye su propia versión de Lagos Club, y esta renovación permite que los niños de hoy tengan un escenario seguro, atractivo y lleno de vida para crear nuevos recuerdos. Porque los lugares que marcaron nuestra niñez evolucionan, pero su esencia permanece en quienes un día los hicieron su mundo.

Ir al contenido